Por mera casualidad termino mi análisis de este libro en el denominado
Día de la Madre, así que aprovecho la ocasión para homenajear a todas
aquellas madres, entre ellas la mía por supuesto, que sin tener
formación alguna en teoría económica, fueron lo suficientemente
inteligentes como para saber invertir en la crianza de sus hijos: una
empresa de alto riesgo pero con alta rentabilidad en felicidad y
humanidad.
George Bernard Shaw pasó a la historia por sus obras de teatro, pero en este libro refleja otra de sus pasiones: la política. Fue un hombre de polémicas, de debates, de extremos, de poderosa oratoria, de excentricidades, de humor negro, de compromiso, de contradicciones... brillante para lo bueno y para lo malo.